Presos fabricaron muebles para un comedor comunitario de la ribera de Quilmes

Un grupo de internos alojados en la Unidad 23 Florencio Varela fabricó, en el marco de una capacitación laboral en carpintería, bancos y sillas para luego donarlas a un comedor comunitario de Quilmes que asiste a unas 150 familias.

La donación consistió en siete mesas largas y catorce bancos, que  fueron entregados al comedor comunitario Las Mamás de la Ribera, ubicado en Quilmes Este.

La capacitación que derivó en esta iniciativa solidaria fue un taller no formal en el que el docente fue uno de los privados de libertad, quien presentó ante las autoridades de la Unidad un proyecto de formación, que fue evaluado en cuanto a su factibilidad. Luego, las autoridades del SPB aportaron los materiales y el espacio necesario para su dictado.

El taller tuvo una duración de 120 horas, que se cumplieron en tres meses. Sergio Chávez, coordinador de Formación Técnica y Oficios de la Unidad 23, destacó que “en este curso se capacitaron siete internos y la pareja de uno de los internos tomó contacto con este comedor que vio la necesidad que tiene ese lugar y decidieron hacer esta donación, con recursos que salieron de ellos mismos”.

Por último, Chávez destacó que “los internos, tanto el que capacita como los que están aprendiendo, se sienten muy bien realizando este trabajo solidario, le ponen mucho entusiasmo y está bueno porque en este contexto que personas que están en conflicto con la ley penal puedan adquirir un hábito, aprender un oficio y también verse útiles para la sociedad los ayuda mucho en el proceso de reinserción social”.

Carmen Bruno, la directora del comedor, contó que el espacio de la entidad se amplió gracias a las donaciones de distintas entidades y agradeció el trabajo de los privados de libertad.

Estos emprendimientos se impulsan desde el Ministerio de Justicia a través de la Dirección General de Asistencia y Tratamiento y se busca conjugar la capacitación laboral y el servicio a la comunidad.


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