Diego Cabrera, el barman quilmeño que logró reconocimiento en Europa

Llegó a Europa con la idea de disfrutar de un año sabático y terminó radicándose en Madrid, donde es reconocido como uno de los mejores representantes de la coctelería europea.

El quilmeño Diego Cabrera logró posicionar a uno de sus bares, Salmón Gurú, entre los mejores 50 del mundo, y puso de moda Viva Madrid, una taberna de 1856.

Con el título de Comercio Internacional bajo el brazo y tras abandonar –sin haber empezado- la carrera de Biología, Diego Cabrera inició en 2001 un año sabático en Europa que lo llevó a radicarse en Madrid, donde actualmente vive.

Estudió en el Colegio San Pablo Apóstol de Berazategui, donde pasó su niñez, y obtuvo el título terciario en la Cámara de Comercio de la ciudad de Buenos Aires, pero nunca ejerció la profesión. Llegó a la coctelería de casualidad pero a los pocos años descubrió que se trataba de un “arma buenísima” que le permitiría trabajar en cualquier ciudad del mundo.

En un alto de un viaje laboral a Málaga, vía whatsapp, Diego contó su experiencia alrededor del mundo y las razones que lo llevaron a radicarse en la Madre Patria, donde logró reconocimiento internacional.

“Cuando tenía 2 años mis padres se mudaron a Berazategui, donde pasé toda mi adolescencia. A los 14 volvimos a mudarnos a Quilmes, de donde es toda mi familia, pero yo seguí con mis amigos de Berazategui. Por Quilmes solo salía a bailar”, recordó.

“Estudié Comercio Internacional en Capital. Mi hermano me consiguió trabajo en un lugar donde había coctelería con gente muy buena que me empezó a transmitir la pasión por esto. Estamos hablando de finales de la década del 90… Estaba nada más que Hard Rock Café y revolear cuatro botellas… Para un chico que estaba empezando era super divertido. Me gustó, empecé a hacer cursos y leer libros”.

En Buenos Aires era una actividad que recién comenzaba y quienes ya trabajaban en bares tenían cierta ventaja sobre el resto. “Cuando iba a hacer un curso por ahí sabía más que el que lo daba, porque no había mucha gente trabajando en esto. Eso te servía para el título y para ratificar los conocimientos”.

Ahorró durante un año y abandonó la carrera de Biología en la Universidad de La Plata en la que se había inscripto, pero nunca inició.

“Cuando terminé mi carrera me tomé un año sabático y me fui por toda Europa. Ahí me di cuenta de que tenía una profesión que se podía aplicar en cualquier parte del mundo. Si me quedaba sin dinero podía seguir trabajando porque conseguía en cualquier lugar y ahí dije: tengo un arma buenísima. Y decidí quedarme un año más. No se me ocurrió buscar trabajo de Comercio Internacional porque las leyes cambian de país en país”.

Si bien la idea primaria era continuar trabajando, la vida lo llevó, de a poco, a instalarse en España donde tenía un buen trabajo, una “casa linda” y la posibilidad de seguir visitando otros sitios del mundo a bajo costo.”Eso fue lo que me llevó a estar ya 20 años acá”, señaló.

Con el impulso de un profesional generoso, solo hay que saber aprovechar las oportunidades. “Como iba funcionando lo que hacía y con la ayuda de un jefe que te potencia, se empezó a liberar mi creatividad”, admitió.

“Todo el conocimiento lo vas sumando. Yo incorporo mucho de mi país pero no es que haga cócteles argentinos. El cóctel mate –creado en 2017 para promocionar el turismo del país- fue el que pegó el bombazo porque representó a la Argentina y fue pensado para eso. Vos trabajás con lo que conocés y yo a la Argentina la conozco”.

Luego de una carrera extensa, Diego tiene la empresa Twist de Naranja con otros dos socios, con la que desarrolló Salmón Gurú y Viva Madrid.. “Tenemos a 40 personas en el equipo, vivo en Madrid desde hace más o menos once años. Tenemos vínculo con dos cadenas de hoteles y soy embajador de Schweppes”, sintetizó.

 

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Salmón Gurú, según www.city-confidential.com

Tu amiga te manda un Whatsapp y te dice que quedáis a tomar una copa en Salmón Gurú. Tú le contestas que si está loca llevándote a un sitio de sushi a beber... ¿Nada? Nosotras te contestamos: Aaaaaaamiga… Salmon Guru es el local que abrió el famoso coctelero Diego Cabrera en la calle Echegaray. Un garito kitsch a más no poder plagado de hojas tropicales en sillas y banquetas, sillones de terciopelo, lámparas con estampado animal y neones por doquier.

Si tenéis hambre podéis hacer honor al nombre y pedir tiradito de salmón o tartar del mismo pescado con guacamole. Si vais directamente a las copas, déjate llevar con la carta. El clásico Mai Tai no falla, también está muy rico (pero dulzón) el Pasión con ron, ron de coco, leche de coco loco, fruta de la pasión y zumo de piña. Y si estás en modo “hoy va a ser mi gran noche” prueba el Chipotle Pillón –con mezcal, absenta, zumo de limón y sirope de chipotle- que viene con pipetas incluidas: una con limonada de menta y otra de jengibre, para ir alternando. Vamos, que aquí pa' todos.

 

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Viva Madrid, según www.eleconomista.es

Tras el éxito de Salmón Gurú, Diego Cabrera ha dado un paso más para reinaugurar 'Viva Madrid', un famosísimo bar en la capital fundado en 1856 que traspasó generaciones y fue incluso fue un icono de la 'Movida'. Cabrera recupera este histórico establecimiento para ofrecer un formato inédito que aúna taberna 'inusual' y coctelería.

Un espacio típicamente castizo, con paredes de azulejos antiguos, considerado "Espacio Protegido", en el que el interiorista Lázaro Rosa Violán ha participado conservando toda su esencia- siguen elementos como la barra original de zinc- mediante el trabajo de artesanos y restauradores o con muebles a medida. Junto Diego Cabrera, un equipo de primeras figuras de la coctelería: Ricardo García (socio y copropietario) con Ángel San José (barman del Casino de Madrid durante 15 años) y Alejandro Cabrera. Poseen una pequeña terraza.


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