Funciona en La Plata un hogar para enfermos terminales

La primera casa exclusivamente dedicada a "cuidar, acompañar y asistir" a enfermos terminales en La Plata comenzó a funcionar dentro del predio del hospital bonaerense San Juan de Dios, en momentos en que se celebra la Semana Mundial de los Cuidados Paliativos, informaron  fuentes médicas.

La "Casa Hospice Inmaculada" es un espacio de "contención y cuidados paliativos" gratuito que funciona en una vivienda ubicada dentro del predio hospitalario sobre avenida 25 entre 70 y 71 de la capital bonaerense.

"Cuidar, acompañar y asistir a quienes atraviesan el final de la vida es uno de los objetivos del equipo interdisciplinario que conforma el nuevo Hospice Inmaculada", dijeron sus responsables.

El médico Guillermo Deledone, director de la Casa Hospice Inmaculada, explicó que hace un mes se comenzó a trabajar en la casa, la primera de este tipo en la ciudad y la región que ya asistió a dos pacientes oncológicos.

“Se prioriza a los pacientes que se encuentran cursando una enfermedad incurable, progresiva, con tendencia a la terminalidad y que, además, atraviesan una situación de máxima vulnerabilidad, ya sea por carencia de recursos, de vivienda, de obra social o de familiares”, señaló el médico.

La casa cuenta con cuatro habitaciones con dos camas cada una, y en ella trabajan médicos, enfermeros, psicólogos y voluntarios.

"Hospice es una palabra que viene del inglés y que no tiene una traducción exacta, pero sintetiza una filosofía que hace eje en varios significados como hospedar, recibir en el corazón y cuidar”, explicó Deledone.

En este espacio “no sólo se da atención a las necesidades físicas sino también a las que atañen a la salud mental y espiritual de la persona que atraviesa el final de la vida”, agregó.

El Hospice Inmaculada cuenta con enfermería las 24 horas, sostén psicológico y controles médicos diarios "en un ambiente confortable en el que pacientes, familia y equipo forman un todo que acompaña a pacientes dolientes”.

En ese sentido, el director del Hospital San Juan de Dios, Daniel Corsigli, consideró que el espacio es "un centro formador de cuidados paliativos bajo la supervisión del Hospital, con personal especializado y ejemplo de atención humanizada".

Uno de los objetivos de la iniciativa busca "jerarquizar el control de síntomas tales como dolor, disnea progresiva, insomnio, síndrome de angustia-temor-ansiedad, vómitos, síndrome de delirium, infecciones intercurrentes".

Otro eje es el fortalecimiento de la autonomía "a través de la implementación de dispositivos que faciliten cada actividad", considerando "al rol del enfermo como sujeto de derecho y su familia a la hora de tomar decisiones sustanciales".


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